
Esta frase de Walter Riso debería hacernos reflexionar sobre cómo de importante es nuestra auto-percepción.
Si la imagen que te ofreces a ti mismo es de una persona con poco atractivo, sin agrado, sin "estilo", lo primero que harás será no darte credibilidad, no aceptarte, ni valorarte, ni quererte. Y esa será la imagen que los demás verán de ti y esa será la forma en que los demás te tratarán, como ven que tú lo haces.
Revisa tu autoconcepto y tu autoestima muy a menudo. Si algo no te gusta de ti mismo, cámbialo. Y lo que sí te guste, subráyalo.
No hagamos caso a esta sociedad tan hipócrita que nos exige ser inteligentes, pero no decir que lo somos. Que nos exige ser lo suficientemente bellas como para que cierta ropa nos siente bien, pero no podemos presumir de lo guapas que vamos. Seamos, ante todo, coherentes con nosotros mismos.
En resumen: gústate y quiérete.