07 septiembre 2016

El verdadero valor del anillo

EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO



Hay una vieja historia de un joven que concurrió a un sabio en busca de ayuda.

—Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?

El maestro, sin mirarlo, le dijo:
—Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después... –y haciendo una pausa agregó— Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

—E... encantado, maestro –titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.

—Bien –asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó –toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete antes y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas..El joven tomó el anillo y partió.

Apenas llegó, empezó a ofrecer al anillo a los mercaderes.

Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.

Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.

Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado –más de cien personas— y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.

Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.
Entró en la habitación.

—Maestro –dijo— lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

—Qué importante lo que dijiste, joven amigo –contestó sonriente el maestro—. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar.

El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
—Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.

¡¿58 monedas?! –exclamó el joven.

—Sí –replicó el joyero— Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... Si la venta es urgente....El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.

—Siéntate –dijo el maestro después de escucharlo—. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.



CONCLUSIÓN: No te valores por lo que otros opinen de tu valía. Concédete tu justa medida y mejora lo que haya que mejorar, pero no cierres los ojos a tus virtudes y habilidades. 


Cuento extraido del libro de Jorge Bucay: "Recuentos para Demián"

18 febrero 2016

Artículo publicado


Hoy me voy a permitir "presumir" un poquito.

Estoy realizando un Máster en Sexología Clínica y Salud Sexual a través de la UNED y el curso pasado junto a una compañera y dos de los profesores que nos supervisaron, realicé una pequeña investigación sobre cómo cambian las actitudes femeninas y los conocimientos de sexualidad cuando se recibe información en un contexto lúdico, por ejemplo, en un "Tupper Sex".

¡Y nos han publicado el artículo en la Revista de Psicología Clínica y Psicopatología!

Así que estoy pletórica. Esto da aún más ganas de seguir estudiando y profundizando en aspectos tan importantes de la vida de una persona como su sexualidad, tan relacionada con la salud mental y física y con ser feliz.

Gracias a los que siempre me apoyáis contestando mil veces a mis interminables cuestionarios, no podría hacerlo sin vosotros.

El enlace a la revista:

LA PROMOCIÓN DE LA SALUD SEXUAL EN CONTEXTOS INFORMALES Y SU RELACIÓN CON LOS CONOCIMIENTOS Y LAS ACTITUDES SEXUALES DE LAS MUJERES


15 febrero 2016

Spiderman y los Superpelones

Después del día de San Valentín, el día del amor y la amistad, viene un día del que muy poca gente se acuerda o simplemente, no han oído hablar de él. O quizá peor aún, se eclipsa por el bombardeo de los medios acerca del día 14 de febrero. Hablo del 15 de febrero, Día Internacional del Niño con Cáncer.
Cáncer. Terrorífica palabra que nos hace pensar en esa tremenda enfermedad que sufren miles de personas en el mundo todos los años.
Y si además, la padece un niño, ya la sensación de impotencia que sentimos es tremenda. Todos pensamos que es injusto que un niño tenga que enfrentarse a algo tan duro como es el cáncer, no sólo para él, sino para todos los que lo rodean y lo quieren: familiares y amigos.
Pero lamentablemente, sólo en España, cada año reciben un diagnóstico de cáncer 1.100 niños con el impacto que significa esto para el niño y su familia.
La Asociación Española contra el Cáncer nos informa de los siguientes datos epidemiológicos:
-          El cáncer se distribuye en la población de diversas maneras, correspondiendo un 30 % a las leucemias.
-          Hay una predominancia del cáncer entre los varones, registrándose un 57% en niños y un 43% en niñas.
-          Hay una supervivencia alta, un 75% a los diagnosticados de 5 años.
-          La edad con mayor porcentaje, distribuido por edad, es de 1-4 años, con un 35.7%
Tristemente, el cáncer no se puede prevenir en niños. Por lo que la Investigación en este campo es fundamental y todo lo que se invierta en ella, redundará en beneficio de los niños que padecen algún tipo de cáncer y de sus familias, tanto en la fase de diagnóstico (mejorando técnicas ya existentes y elaborando otras nuevas) como en la de tratamiento.
Pero lo que sí se puede hacer es concienciar a la población sobre la existencia del cáncer infantil, sobre cómo podemos ayudar y ahí entra en escena alguien muy especial, del que me gustaría hablar.

Spiderman. El Súper Héroe de la Donación de Médula Ósea.

No sé mucho de él. Sólo sé que es policía, que se llama Edu, que es muy joven (unos 26 años) y que recorre los hospitales de manera gratuita, vestido de Spiderman, para alegrar a los niños hospitalizados por el cáncer y de paso, concienciar a la población de que el cáncer infantil existe y de que con una donación de médula ósea, se puede salvar la vida a un niño. Lo que sí sé a ciencia cierta es que es un verdadero Súper Héroe. Sé que es un joven que su tiempo libre lo dedica a llevar sonrisas a niños enfermos, en lugar de usarlo para, por ejemplo, jugar a videojuegos o salir “de marcha”.
Según he leído, la idea la sacó de ver a un padre disfrazarse de Spiderman delante de su hijo enfermo de cáncer y al ver la alegría que irradiaba el niño, decidió que llevaría esa alegría y esa sonrisa a la cara de muchos niños enfermos de cáncer. Y lo hace, vaya si lo hace.
Uno de los objetivos de su encomiable labor es hacernos ver que la donación de médula ósea es algo bastante sencillo, no requiere grandes intervenciones y el resultado es increíble: se le ofrece a un niño la oportunidad de vivir, ¡ahí es nada!
Si queréis conocerlo, o queréis que vaya a ver a algún niño enfermo o, simplemente informaros y apoyarlo en su excelente labor, visitad su página Spiderman y los Superpelones
Para terminar, y dejando clara mi total admiración por la labor de Spiderman/Edu, voy a utilizar unas palabras suyas: los verdaderos súper héroes son los niños enfermos de cáncer (los Superpelones)  y sus familias, por la lucha constante que mantienen contra la enfermedad día a día y por no dejar que la esperanza los abandone nunca.