20 octubre 2012

ILUSIONES ÓPTICAS. LA HABITACIÓN DE AMES.



      Nuestro cerebro, a veces, nos engaña. Sí, sí, nos juega malas pasadas. Resulta que percibe una imagen, por ejemplo, a través del ojo, pero como esa imagen “no cuadra” con lo que él está acostumbrado a manejar día a día, elabora una imagen distinta, más acorde con nuestra “realidad”.

      Un ejemplo magnífico de esto que digo es lo que se conoce como “la habitación de Ames”. No es más que una habitación de forma trapezoidal, totalmente desigual, con las paredes y el techo inclinadas, pero que vista desde un punto concreto (desde una mirilla que se sitúa estratégicamente), se percibe como una habitación cúbica normal. Por consiguiente, si una persona se sitúa en una parte de la habitación y otra en el otro lado, percibiremos a uno como un gigante y al otro como un enano. Y a medida que se desplacen de un lado al otro de la habitación, pasarán de ser gigante a ser enano y viceversa. Es bastante gracioso, francamente, cuando se sabe que eso es imposible y sin embargo, es lo que “estamos viendo”.

Éste es el esquema de cómo es la habitación y cómo la percibimos:


      ¿Por qué hace esto nuestro cerebro? Se me antoja pensar que es una manera de tranquilizarnos, con respecto a nuestro estado mental. Es decir: mostrarnos que “ve” una habitación totalmente desigual, llena de rampas, desniveles y tal… le parece menos “preocupante” que mostrarnos gigantes y enanos. Creo que no le sale muy bien el intento, pues es tan desconcertante ver hombres que crecen y decrecen según se mueven que ver una habitación con una forma rara. Pero él (nuestro cerebro) es el que manda y decide qué nos muestra de la realidad y qué no. Aquí surgirían mil preguntas como: ¿entonces cuál es la realidad?

      Este tipo de ilusiones ópticas se han usado mucho en el cine. Recientemente en las películas de la trilogía de “El Señor de Los Anillos”, se ha usado para convencernos de que los hobbits eran enanos al lado de Gandalf. Los que hayáis visto la película, no negaréis que está bien logrado.


Dejo este enlace para mostrar este efecto, en un video:

Referencias:

Luna,D y Tudela, P (2006). Percepción visual. Editorial Trotta. Madrid.
Wikipedia (foto).

2 comentarios:

  1. leo siempre tus artículos, que me parecen interesantísimos.

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